9. Falta de atención al espacio físico
Bloquear pasillos, demorarse en las puertas o moverse sin prestar atención puede parecer insignificante, pero influye en la percepción que los demás tienen de tu presencia.
Prueba esto: Muévete con atención. Sé consciente de tu entorno y fluye con naturalidad en el espacio.
10. Usar humor anticuado
Los chistes que funcionaban hace décadas pueden no funcionar hoy e incluso ofender.
Prueba esto: Elige humor que inspire en lugar de criticar. Las mejores risas se comparten, nunca a costa de los demás.
11. Depender demasiado de los demás para tareas sencillas
Necesitar ayuda no es debilidad, pero la dependencia constante, derivada del miedo o la inseguridad, puede desgastar las relaciones.
Prueba esto: Da pequeños pasos hacia la independencia; incluso algo tan sencillo como preparar tu propio té puede decir mucho.
