Interesantes beneficios para la salud
Tras su forma rígida y su aroma a madera, el laurel contiene:
Antioxidantes, útiles para combatir el estrés oxidativo.
Vitaminas (A, B, C) y minerales como calcio, magnesio y hierro.
Compuestos antiinflamatorios, valorados por aliviar ciertos tipos de dolor.
Una gama de beneficios simples y naturales, al alcance de tu mano.
En infusión: un remedio suave para el bienestar digestivo y la relajación.
Una de las maneras más sencillas de usar el laurel es en infusión:
Para aliviar el dolor menstrual: infusionar de 2 a 3 hojas con un poco de manzanilla, unas gotas de limón y una cucharada de miel. Una bebida reconfortante y calmante.
Para facilitar la digestión: remojar unas hojas en agua caliente durante 5 minutos y beber después de las comidas.
Es bueno saberlo: Sus propiedades digestivas lo convierten en un excelente aliado después de una comida copiosa.
Difusión: un método natural para un efecto relajante.
¿Quieres crear un ambiente más tranquilo en casa? Quema suavemente dos o tres hojas de laurel en un recipiente pequeño resistente al calor. El humo suave desprende un aroma agradable, conocido por sus efectos relajantes y por aliviar la tensión.
Un ritual sencillo para incorporar por la noche, en un lugar seguro y bien ventilado.
En el baño: para un cabello brillante y una piel suave.
Para el cabello:
Hierve unas treinta hojas de laurel en un litro de agua, deja enfriar, cuela y usa esta agua como enjuague final después del champú.
Efecto esperado: un cuero cabelludo más sano, un cabello más fuerte y un brillo natural, sin productos añadidos.
Para la piel:
Macera las hojas de laurel en un aceite portador (como aceite de oliva o aceite de almendras dulces) durante unos días y luego cuela. Este aceite puede usarse para calmar irritaciones de la piel o aliviar el enrojecimiento.
En la cocina: un aroma discreto pero esencial
El laurel, por supuesto, sigue siendo un gran clásico de la cocina francesa:
Perfecto en sopas, caldos, guisos y salsas.
Ideal en un bouquet garni con tomillo y perejil para dar un delicado sabor a tus platos.
Consejo práctico: Las hojas frescas tienen un sabor más intenso, pero las secas se conservan durante mucho tiempo y conservan su efecto.
¡Cuidado con confundirlas!
Solo las hojas de Laurus nobilis, también conocido como laurel, son comestibles. Otras variedades, como la adelfa (Nerium oleander) o el laurel cerezo (Prunus laurocerasus), son tóxicas y nunca deben usarse en la cocina ni aplicarse sobre la piel.
Laurel, un ingrediente sencillo con múltiples usos
Discreto, versátil y fácil de incorporar a tu rutina diaria, el laurel merece un lugar especial en tu cocina, baño o ritual de bienestar. Un pequeño gesto ancestral, accesible para todos, para cuidarte de forma natural.
