5. Conexión real y autenticidad
Después de los 60, las máscaras cansan. Lo que se busca es verdad. Poder ser uno mismo sin actuar, sin demostrar, sin competir.
La conexión real nace cuando ambos se sienten vistos y aceptados tal como son. Compartir valores, conversaciones profundas, recuerdos, proyectos simples y una visión honesta de la vida fortalece un vínculo que ya no depende de lo superficial.
