6 razones por las que una mujer casada podría tener un amante

6. Ya no se siente elegida.
A veces, las relaciones no se rompen de repente; simplemente se desvanecen. Los cumplidos se desvanecen, los gestos dulces desaparecen y la rutina se impone.
Así, cuando alguien la mira con genuina admiración, como si aún fuera extraordinaria, redescubre una parte de sí misma que había olvidado.
A través de esa reflexión, comienza a elegirse de nuevo.

La mayoría de las mujeres no se alejan emocionalmente de la noche a la mañana. Sucede lentamente: a través de necesidades insatisfechas, gestos ausentes y una comunicación que se desvanece. Detrás de cada distancia no se esconde la indiferencia, sino un anhelo silencioso de sentirse vista, valorada y querida una vez más.