Esta imagen representa una profunda analogía entre el oído y el útero, con un poderoso significado filosófico y espiritual. Así como el útero es el lugar donde se crea y crece un feto hasta su nacimiento, el oído es el lugar donde se implantan las palabras y los pensamientos, que crecen dentro de la persona y se transforman en creencias y comportamientos en su realidad.
Es decir, «Todo lo que oigas, eventualmente tomará forma dentro de ti y nacerá en tu realidad».
