El mundo de la tauromaquia quedó paralizado en 2017 tras la trágica muerte del reconocido torero español Iván Fandiño, un referente en el ruedo y símbolo de valentía. Su fallecimiento no solo conmocionó a sus colegas y seguidores, sino que también dejó grabadas en la memoria colectiva sus desgarradoras últimas palabras, pronunciadas minutos antes de que su vida llegara a su fin.
Fandiño, originario del País Vasco y con una sólida trayectoria de más de diez años como torero profesional, se había ganado el respeto de propios y extraños por su carácter intrépido. Era famoso por aceptar desafíos que muchos de sus colegas evitaban: enfrentarse a toros de gran peligrosidad. El día que encontró la muerte, el experimentado matador ya había participado en una faena previa, pero decidió salir nuevamente a la arena de Aire-sur-l’Adour, en Francia, para un segundo enfrentamiento.
