A simple vista, esta imagen parece sencilla. Sin embargo, cuando intentas contar los triángulos, algo curioso ocurre: algunas personas ven pocos, otras muchos más. Esta diferencia no tiene que ver con la vista, sino con cómo tu mente organiza la información visual.
Los ejercicios de percepción como este se usan de forma recreativa para explorar estilos de atención, nivel de detalle y forma de procesamiento mental. No buscan definirte, sino ofrecer una mirada interesante sobre cómo observas el mundo.
Antes de seguir, mira la imagen con calma y cuenta los triángulos que logras identificar.
