Cada ser humano del planeta tierra tiene una personalidad distinta, quizás encantadora u odiada por muchos. das nuestras acciones nos reflejan sobre nuestra personalidad; si eres odioso con las personas, poco amistoso, para nada servicial, entonces esto te convierte en un «mal ciudadano», pero si eres amigable, agradable, servicial y todas las buenas acciones, esto te convierte en «buen ciudadano».
Aunque, probablemente muchos de nosotros no reconocemos realmente nuestra personalidad, nuestras acciones son y pueden ser muy combinadas, pero por ahí va la cosa.
