El tamarindo es de esos frutos que no pasan desapercibidos: su sabor agridulce lo hace único y muy versátil en la cocina. Ya sea en jugos, dulces, salsas o remedios caseros, este fruto tropical ha acompañado a muchas culturas desde hace siglos. Pero más allá de su uso culinario, el tamarindo guarda un arsenal de beneficios que lo convierten en un verdadero aliado para la salud.
Aunque lo vemos en mercados y colmados como algo común, pocas personas se detienen a pensar en la cantidad de propiedades que encierra esta vaina marrón de pulpa pegajosa. Si lo consumes con frecuencia, tu cuerpo puede agradecerlo de múltiples formas, desde mejorar la digestión hasta fortalecer tu sistema inmunológico.

