Prueba y sirve
Sazona con sal y pimienta al gusto.
Decora con cilantro fresco.
Sirve caliente con tortillas, arroz o como acompañamiento de carnes a la parrilla.
Consejos para el éxito
Remoja los frijoles durante la noche para una cocción más rápida y una mejor digestión.
Usa cerveza oscura mexicana (como Negra Modelo) para un sabor auténtico.
Para la versión vegetariana, omite el tocino/jamón y usa aceite de oliva con pimentón ahumado.
Prepara una gran cantidad; ¡estos frijoles saben aún mejor al día siguiente!
Hazlo a tu gusto
Extra ahumado: Agrega más chipotle al adobo o salchicha ahumada.
Intenso vegetal: Agrega calabacín, maíz o pimientos morrones.
Picante: Deja las semillas en el jalapeño/serrano o agrega salsa picante.
Frijoles más cremosos: Machaca algunos frijoles en la olla antes de servir.
Sugerencias de presentación
Con tortillas de harina o maíz calientes para servir.
Como guarnición para carne asada, pollo a la parrilla o tacos.
Sirvidos sobre arroz al vapor para una comida sencilla y sustanciosa.
Cubiertos con queso, crema agria o aguacate para un sabor más intenso.
Conservación y recalentamiento
Refrigeración: Conservar en recipientes herméticos hasta por 4 días.
Congelación: Congelar porciones hasta por 2 meses. Descongelar durante la noche en el refrigerador.
Recalentamiento: Calentar suavemente en la estufa, agregando un chorrito de caldo o agua si queda demasiado espeso.
Conclusiones
Estos frijoles borrachos son ahumados, sustanciosos y llenos de sabor. Ya sea que los sirva como guarnición o plato principal, se convertirán rápidamente en un favorito en su mesa. ¡Tome unas tortillas, una cerveza fría y disfrute de este clásico de la comida mexicana!
¡Comparta sus frijoles!
