Pelar y picar finamente los dientes de ajo.
Hervir en una taza de agua durante 5-10 minutos.
Déjalo enfriar un rato antes de beberlo.
Beneficio:
El ajo es conocido por sus poderosas propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, que pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor asociado con el reumatismo.
3. Compresa caliente con ajo y aceite de clavo
Ingredientes:
Aceite de ajo y clavo preparado previamente
toalla pequeña
Preparación:
Calentar el aceite en un recipiente.
Empapa una toalla en aceite caliente (asegúrate de que no esté demasiado caliente para evitar quemaduras).
Coloque una toalla sobre la zona dolorida del pie durante unos 15 a 20 minutos.
Beneficio:
La combinación de calor y componentes naturales del ajo y el clavo ayuda a mejorar la circulación sanguínea y aliviar la tensión muscular, proporcionando un alivio notable.
