Y el limón, por su parte, te aporta vitamina C. Esa vitamina funciona como una chispa que activa el proceso para que el cuerpo pueda formar colágeno de manera correcta.
O sea: una cosa te aporta “material” y la otra te ayuda a “construir”.
CÓMO PREPARARLO (SIN COMPLICACIONES)
Aquí tienes la forma más fácil y rica de hacerlo:
Paso 1: Calienta 1 taza de agua (sin que hierva demasiado)
Paso 2: Agrega 1 cucharada de gelatina sin sabor
Paso 3: Mezcla bien hasta que se disuelva
Paso 4: Espera 1-2 minutos y añade el jugo de 1 limón (o ½ naranja si prefieres algo menos ácido)
Paso 5: Si quieres, pon hielo o agrega un poquito más de agua para que quede más suave
Listo. Te queda una bebida tipo “shot” o té ligero, dependiendo de cómo lo prepares.
