¿Qué revela realmente esta elección?
Este ejercicio no pretende predecir el futuro ni definir tu destino. Es una invitación a mirar hacia adentro y preguntarte:
¿Quién ha permanecido conmigo cuando todo cambió?
¿A quién estoy eligiendo para caminar mi vida?
¿Estoy siendo esa persona que no se abandona?
A veces, la respuesta no está en quién se sienta a tu lado…
sino en quién nunca se levantó, ni siquiera cuando todo se derrumbó.
