Entre los 65 y 85 años: si aún conservas estas 5 capacidades, estás envejeciendo mejor que la mayoría

Perder esta capacidad suele ser una señal temprana de que el equilibrio y la coordinación necesitan atención.

3. Inclinarte y tocar los dedos de los pies sin doblar las rodillas
La flexibilidad no es solo una cuestión de comodidad, es una protección para el cuerpo. Mantener una buena movilidad en la espalda y las piernas facilita tareas tan simples como vestirse, atarse los zapatos o subir a un vehículo.

La rigidez excesiva suele aparecer por años de poca movilidad y falta de estiramiento. Cuando se conserva la flexibilidad, el cuerpo se mueve con menos esfuerzo, hay menos dolor lumbar y menor riesgo de lesiones.

Esta capacidad indica que tus músculos y articulaciones aún conservan elasticidad y buena salud.

4. Mantenerte de pie sobre una sola pierna durante 30 segundos
El equilibrio es uno de los pilares de la independencia en la vejez. Mantenerse sobre una pierna evalúa la fuerza, la coordinación, la estabilidad y la capacidad del sistema nervioso para responder a pequeños desequilibrios.

Cuando esta habilidad se pierde, aumenta el riesgo de caídas, que son una de las principales causas de lesiones graves en adultos mayores. La buena noticia es que el equilibrio puede entrenarse y mejorar incluso a edades avanzadas.