Pequeños defectos que a menudo se ignoran.
Un cable dañado, una base inestable, una grieta… Son señales que no deben ignorarse. Si su hervidor muestra algún signo de debilidad, es mejor reemplazarlo que correr riesgos innecesarios.
No permita que el agua se estanque.

Dejar agua en la tetera durante varios días favorece la formación de depósitos minerales y puede provocar olores desagradables. ¿La mejor solución? Vaciarla y enjuagarla después de cada uso.
El método ideal para un uso sin complicaciones
Aquí está la lista de verificación esencial:
- Nunca llene más allá del nivel máximo.
- Utilice agua fresca y asegúrese de que la tapa esté bien cerrada.
- Coloque el dispositivo sobre una superficie estable y seca.
- Mantenga el cable alejado del borde de la superficie de trabajo.
- Mantén la distancia mientras hierve: ¡el vapor puede ser sorprendente!
- Vierta lentamente para evitar salpicaduras.
- Desenchufe después de usar por seguridad.
Adoptar estos sencillos pasos se convertirá rápidamente en un hábito… y tu tetera te lo agradecerá.
Descalcificación: cuidado esencial para tu hervidor
Para obtener agua limpia y calentar rápidamente, basta con descalcificarla cada 1 a 3 meses.
Consejo práctico: llénela hasta la mitad con agua y vinagre blanco (o jugo de limón), caliéntela, déjela reposar de 20 a 30 minutos y luego enjuague bien.
Consejo extra: Hierva agua fresca una vez para eliminar cualquier olor residual.
Y, por supuesto, ¡nunca sumerja la base eléctrica en agua!
¿Debe mantenerse enchufado todo el tiempo?
Buenas noticias: la mayoría de los modelos modernos pueden permanecer enchufados sin problemas. Pero para máxima seguridad, especialmente de noche o durante tormentas, es mejor desenchufarlos.
No cuesta nada y garantiza total tranquilidad, sobre todo si tienes niños o mascotas curiosas en casa.
