No es un test psicológico ni un diagnóstico.
El resultado puede variar según el cansancio, el estado de ánimo o el tiempo que dediques a observar.
No hay una cantidad “mejor” que otra: cada forma de percepción tiene ventajas.
Comparar resultados con otras personas suele ser más revelador que el número en sí.
Estos ejercicios funcionan mejor como herramientas de autoconocimiento y reflexión, no como etiquetas.
Este ejercicio demuestra que la forma en que miras dice mucho de cómo piensas. A veces, observar una imagen con más calma puede revelar no solo figuras ocultas, sino también aspectos interesantes de tu propia manera de percibir la realidad.
