4. Descuidar el mantenimiento regular.
Muchas personas esperan hasta que la estufa esté visiblemente sucia para limpiarla. Desafortunadamente, para entonces, los restos de comida y la grasa pueden haberse endurecido, lo que dificulta mucho su eliminación. La limpieza regular previene la acumulación de suciedad y facilita mantener la estufa impecable.
La forma correcta de limpiar la vitrocerámica: el método del bicarbonato y el vinagre.
Si buscas una forma rápida y sencilla de limpiar la vitrocerámica, mi método predilecto consiste en usar dos productos caseros sencillos: bicarbonato y vinagre blanco. Este método es suave con el vidrio, pero eficaz contra las manchas, lo que garantiza una limpieza a fondo sin riesgo de dañarlo. Aquí te explicamos cómo hacerlo:
Lo que necesitarás:
Bicarbonato de sodio,
vinagre blanco,
botella con atomizador,
paño de microfibra o esponja suave,
raspador con hoja de afeitar (opcional, para manchas difíciles),
agua tibia,
guantes protectores (opcionales).
Instrucciones paso a paso:
1. Asegúrate de que la estufa esté fría.
Asegúrate siempre de que la estufa esté completamente fría antes de comenzar la limpieza. Esto evita el riesgo de quemaduras y garantiza que la solución de limpieza no genere vapor ni deje marcas.
2. Retire los residuos sueltos.
Limpie la superficie de la estufa con un paño de microfibra seco para eliminar cualquier residuo suelto, migas o polvo. Esto evita que la mezcla de bicarbonato de sodio y vinagre se vuelva granulosa y raye la superficie.
3. Vinagre en aerosol.
Llena una botella con atomizador con vinagre blanco y rocía generosamente toda la superficie de la estufa. El vinagre es un desengrasante natural y ayuda a disolver los residuos grasos, facilitando la eliminación de restos de comida quemados.
4. Espolvoree bicarbonato de sodio.
Espolvoree ligeramente bicarbonato de sodio sobre la superficie cubierta de vinagre. Ambos ingredientes burbujearán al entrar en contacto, lo que ayudará a eliminar y aflojar las manchas difíciles sin dañar el vidrio.
5. Déjalo reposar.
Deja reposar la mezcla de vinagre y bicarbonato de sodio durante unos 15 minutos. Durante este tiempo, la mezcla suavizará y eliminará las manchas endurecidas, reduciendo la necesidad de frotar con fuerza.
6. Limpiar.
Después de 15 minutos, use un paño de microfibra húmedo o una esponja suave para limpiar suavemente la mezcla de bicarbonato de sodio y vinagre. Las manchas saldrán fácilmente, dejando la estufa limpia y sin marcas. Enjuague y escurra el paño según sea necesario para evitar que los residuos se extiendan.
7. Use una cuchilla raspadora para manchas difíciles (opcional).
Si hay manchas difíciles que no se pudieron quitar con el bicarbonato y el vinagre, use con cuidado una cuchilla raspadora en un ángulo bajo para retirar los residuos. Asegúrese de mantener la cuchilla plana contra el vidrio para evitar rayones.
8. Limpieza final.
Una vez eliminadas todas las manchas, realice una limpieza final con un paño limpio y húmedo para eliminar cualquier residuo restante. Para terminar, seque con un paño de microfibra seco para pulir la superficie y restaurar su brillo.
Por qué funciona este método:
Suave abrasividad del bicarbonato: El bicarbonato es ligeramente abrasivo, lo que lo hace perfecto para limpiar manchas difíciles sin rayar la superficie del vidrio. También neutraliza los olores y ayuda a eliminar la suciedad.
Poder desengrasante del vinagre: El vinagre es un potente desengrasante natural que descompone los aceites y grasas de la cocina, facilitando la limpieza de la grasa y la suciedad.
Sin químicos agresivos: Este método utiliza ingredientes naturales seguros para su familia, la estufa y el medio ambiente, proporcionando una limpieza eficaz sin químicos ni vapores agresivos.
Consejos de mantenimiento regular para una estufa de vidrio impecable.
Mantener la estufa de vidrio en óptimas condiciones requiere un mantenimiento regular. Aquí tiene algunos consejos sencillos para asegurar que su estufa siempre luzca impecable:
1. Limpie los derrames inmediatamente.
En cuanto la estufa se enfríe, limpie cualquier derrame o salpicadura con un paño húmedo. Esto evita que las manchas se fijen y reduce la necesidad de una limpieza a fondo más adelante.
2. Realice limpiezas semanales.
Aunque su estufa se vea limpia, conviene limpiarla rápidamente con un paño húmedo y vinagre una vez por semana. Esto evita la acumulación de suciedad y la mantiene brillante y como nueva.
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