No les gusta menospreciar a los demás, obsesionarse con los conflictos ni alimentar la negatividad. En lugar de participar, se distancian. Y cuando los dramas se apoderan de un grupo, suelen distanciarse por completo.
Esto puede hacerlos parecer distantes o demasiado serios, pero en realidad es una elección. Priorizan la paz sobre la popularidad. Con el tiempo, esto significa que forjan menos amistades, pero las que mantienen son mucho más sanas.
3. Establecen límites discretamente.
Mucha gente piensa que la amabilidad significa decir que sí a todo. Pero las personas más compasivas suelen entender que la verdadera compasión incluye el respeto por uno mismo.
Son generosos cuando pueden, pero no se dejan explotar. Sus límites son sutiles. No los proclaman ni los defienden abiertamente. Simplemente se distancian de las situaciones que les parecen inapropiadas.
Otros podrían interpretar esto como frialdad o indiferencia. En realidad, así es como mantienen su equilibrio emocional. Al proteger sus límites, se aseguran de que su amabilidad siga siendo genuina y no se convierta en agotamiento ni resentimiento.
