Las personas que parecen décadas más jóvenes que su edad real casi siempre tienen estos 5 hábitos diarios

Aprenden a gestionar el estrés en lugar de dejarse abrumar por él.
El estrés deja marcas invisibles… y luego visibles. Rasgos tensos, fatiga crónica, pérdida de luminosidad: no se trata de evitar toda la tensión (misión imposible), sino de no dejar que se convierta en un problema duradero.

Las personas que aparentan menos años han encontrado sus propias maneras de afrontar la situación: ejercicios de respiración, escritura, momentos de tranquilidad, actividades creativas y tiempo para sí mismas. El método no importa, siempre que sea constante y genuino.

¿Qué es lo que realmente marca la diferencia a largo plazo?