Para las personas con problemas renales, los suplementos de magnesio pueden suponer un riesgo significativo. Los riñones son responsables de filtrar el exceso de minerales del cuerpo y, cuando no funcionan correctamente, el magnesio puede acumularse en el torrente sanguíneo hasta alcanzar niveles tóxicos .
Según los profesionales sanitarios, esta acumulación puede desencadenar una serie de síntomas alarmantes:
- Arritmia
- Confusión o desorientación
- Presión arterial extremadamente baja
- Respiración débil o lenta
- En casos graves, incluso en coma o muerte.
Como explica WebMD , las personas con insuficiencia renal simplemente no pueden eliminar el magnesio eficazmente. Esto significa que incluso dosis pequeñas, que son seguras para la mayoría de las personas, pueden volverse peligrosas.
Los médicos recomiendan que cualquier persona con enfermedad renal crónica, función renal reducida o antecedentes de lesión renal evite el magnesio a menos que un profesional de la salud lo prescriba específicamente y lo controle de cerca.
