Las investigaciones han demostrado que las dosis altas de TBHQ pueden provocar diversos problemas de salud. Estudios en animales han indicado que el TBHQ puede causar hepatomegalia, convulsiones y parálisis.
En humanos, el consumo excesivo de TBHQ se ha vinculado a un mayor riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, así como problemas neurológicos y de comportamiento. Aunque los estudios directos en humanos son limitados, algunas investigaciones sugieren posibles problemas de salud:
Potencial cancerígeno: Se han asociado dosis altas de TBHQ con el desarrollo de precursores de tumores estomacales y daños en el ADN en estudios con animales, lo que genera inquietudes sobre su potencial cancerígeno en humanos.
Efectos neurológicos y conductuales: El TBHQ se ha visto implicado en efectos conductuales, lo que llevó a su inclusión en la lista de “no consumir” de la Dieta Feingold, un enfoque dietético para controlar el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Impacto en el sistema inmunológico: Estudios recientes sugieren que el TBHQ puede dañar el sistema inmunológico, afectando potencialmente las respuestas inmunes.
Además, el TBHQ puede exacerbar los síntomas en personas con alergias alimentarias, provocando reacciones alérgicas más graves. Si bien las cantidades de TBHQ presentes en los fideos ramen se consideran seguras según las normas regulatorias, el efecto acumulativo del consumo de múltiples alimentos procesados que contienen TBHQ puede ser preocupante.
Síntomas a los que hay que prestar atención
