Crea un ritual relajante
Un momento de tranquilidad a la hora de dormir permite que el cuerpo perciba mejor sus sensaciones, incluidas las de la vejiga. Respirar, una iluminación suave, sin pantallas… lo esencial siempre funciona.
Hable de ello si se vuelve realmente incómodo.
Existen soluciones suaves y personalizadas para ayudar a la vejiga a regularse mejor. A veces, un simple reequilibrio es suficiente.
Dormir profundamente es un lujo que todos merecemos: escuchar a tu cuerpo sin dramatizar ya es un primer paso hacia noches más tranquilas y un sueño reparador .
