¿Y si un gesto muy sencillo pudiera ayudarte a renovar el ambiente de tu hogar? Sin aparatos complicados ni productos caros, este método intriga, cuestiona… y, sobre todo, te anima a tomarte el tiempo de observación que rara vez nos permitimos.
Un remedio casero cada vez más intrigante

La idea no es prometer nada milagroso, sino usar elementos cotidianos para reconectar con el espacio vital. El agua, la sal y el vinagre se han asociado desde hace mucho tiempo con la limpieza, la frescura y una sensación de renovación, lo que probablemente explica el atractivo que generan al combinarlos.
Para acceder a la receta completa, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón (SIGUIENTE 》).
