Si se desea tocar al fallecido, hacerlo con guantes y solo por unos segundos.
Evitar besos en la cara, manos o boca del difunto.
Seguir las instrucciones del personal funerario y sanitario.
Hay muchas formas de despedirse con dignidad y respeto sin comprometer el bienestar físico y mental de quienes se quedan.
Amar a alguien no significa poner en riesgo nuestra salud. Los médicos son claros: besar a una persona fallecida es un acto peligroso, aunque comprensible emocionalmente. Hay muchas formas de despedirse con dignidad y respeto sin comprometer el bienestar físico y mental de quienes se quedan.
