Qué explican algunos médiums sobre la vida después de la muerte y por qué este tema genera tanto interés.

Cuida tu energía cotidiana. Sueño estable, buena alimentación, contacto con naturaleza, movimiento físico suave y menos ruido mental. Lo espiritual se percibe mejor cuando el cuerpo está en equilibrio.

Si hay culpa, no la enfrentes solo. Si una pérdida te dejó atrapado en “debí haber…”, busca terapia. Sanar eso también es un acto de amor hacia quien partió.

Si algo te asusta, pon límites. Una oración, una intención firme (“solo permito energías de luz”), encender una vela con respeto, ventilar tu casa, limpiar tu espacio, y sobre todo: recuperar tu calma.

No idealices ni demonices. Mantén criterio. Hay experiencias que pueden tener explicación emocional o psicológica, y otras que quedan en el misterio. No tienes que “creer a ciegas” para respetar lo que sientes.