- El hígado libera glucosa,
- y el cuerpo secreta cortisol y adrenalina,
dos hormonas… que promueven naturalmente la vigilia.
El resultado: un despertar repentino, a veces acompañado de una sensación de tensión o de mayor alerta.
Las comidas tardías, las cenas demasiado ricas en hidratos de carbono o el consumo de alcohol pueden acentuar este mecanismo.
El entorno del sueño: un detalle que lo cambia todo
¿La habitación está fresca, oscura y silenciosa?
Parece obvio, pero estas condiciones son esenciales.
Entre las 3 y las 4 de la madrugada, el cerebro se vuelve más reactivo a los estímulos externos. Por lo tanto,
- Calefacción demasiado alta.
- borrador,
- ronquidos,
- coche pasando
- o incluso una farola
Puede causar un despertar.
A esta hora de la noche, incluso los micromovimientos de la pareja tienen un mayor impacto.
