
¿Cuándo preocuparse… o mejor dicho, cuándo actuar?
No hay necesidad de imaginar lo peor: estos despertares no son advertencias alarmantes, sino señales sutiles del cuerpo. Si la situación persiste, un profesional puede ayudarte a comprenderla mejor. A menudo, basta con unos pocos ajustes para recuperar un sueño reparador .
