Consejos del maestro amasador:
Controla la temperatura: La mantequilla debe mantenerse fría durante todo el proceso. Si la mantequilla se derrite, perderás la formación de las capas.
No apresures los descansos: El reposo es esencial. No omitas los tiempos de refrigerado entre pliegues, ya que eso ayuda a que la masa adquiera la textura adecuada.
Usa harina de calidad: La harina es clave en la textura de tu hojaldre. Opta por harina de trigo de buena calidad para obtener un hojaldre más suave y esponjoso.
El relleno puede variar: Aunque el hojaldre con espinacas y cebolla es delicioso, puedes probar con otros ingredientes como queso, jamón o incluso frutas para postres.
No temas experimentar con los rellenos y personalizarlo a tu gusto. Recuerda que el hojaldre es un arte que se domina con paciencia y práctica. ¡Así que manos a la obra y a disfrutar de esta receta especial!
