Limite los estimulantes: Reduzca el café y el té después de las 4 p. m.
Tenga cuidado con el alcohol: Aunque parezca que ayuda a conciliar el sueño, el alcohol perjudica la calidad del sueño y favorece los despertares nocturnos.
Evite los azúcares simples por la noche: Opte por una cena ligera y equilibrada. Si siente hambre por la noche, una cucharada de mantequilla de almendras puede calmar los antojos.
Realice actividad física adecuada: El ejercicio ayuda a dormir mejor, pero evite los entrenamientos nocturnos, que elevan la temperatura corporal y retrasan la conciliación del sueño.
2. Regule la temperatura de su entorno:
Un ambiente fresco favorece el sueño.
Baja la calefacción por la noche: Una hora antes de acostarte, baja ligeramente la temperatura de tu habitación.
Date una ducha fría: O, al menos, termina la ducha con agua fría para bajar la temperatura corporal.
3. Reduce la exposición a la luz artificial.
Nuestros ritmos biológicos se ven profundamente influenciados por la luz.
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