4. La dependencia emocional es más peligrosa en la vejez
A los 60 y más, una relación ya no se vive con la ligereza de la juventud.
Muchas personas comienzan a depender emocionalmente del otro: para sentirse acompañadas, seguras o valiosas.
Esto puede provocar miedo a perder, ansiedad, celos y angustia, afectando seriamente la salud mental y emocional.
