¿Por qué aparecen olores (y no es sudor)?
Sorpresa: no es el sudor en sí lo que huele mal. El mal olor aparece cuando ciertas bacterias descomponen las proteínas y las grasas de la superficie de la piel. El resultado: compuestos olorosos, a veces persistentes.
Al no ducharse durante varios días, estas bacterias se multiplican con mayor facilidad, especialmente en zonas cálidas y húmedas. Nada alarmante, pero claramente perceptible, sobre todo para quienes te rodean.
Cuando la falta de ducha puede molestar la piel
Además de los olores, la piel mal limpia puede acumular sebo, contaminación e impurezas. A largo plazo, esto puede provocar molestias: poros obstruidos, piel menos limpia y una tez más apagada.
Pero cuidado: el extremo opuesto es igual de problemático. Lavarse con demasiada frecuencia, sobre todo con agua muy caliente y productos agresivos, puede debilitar la piel.
