Preparación:
Pelar los dientes de ajo y añadir los clavos.
En un frasco coloque el ajo y los dientes, luego cubra con aceite de oliva o aceite de coco.
Deje reposar la mezcla durante una semana en un lugar oscuro.
Después de siete días, cuele el aceite y guarde el líquido.
Solicitud:
Masajea el aceite en los pies doloridos, especialmente en las zonas más sensibles, como las articulaciones. El ajo y el clavo tienen propiedades antiinflamatorias que ayudan a aliviar el dolor y la inflamación articular.
2. Infusión de ajo para combatir el reumatismo
Ingredientes:
3 dientes de ajo
1 vaso de agua
