Silla 3 – El que nunca se va porque eres tú
Si esta fue tu elección, habla de algo poderoso: has aprendido a quedarte contigo mismo.
Ya no dependes de otros para sentirte completo.
Has atravesado pérdidas, decepciones o soledad, y saliste más fuerte.
Te conoces, te cuidas y te respetas.
Esta silla no representa aislamiento, sino madurez emocional. Significa que, pase lo que pase afuera, tú sigues estando para ti. Y desde ese lugar, eliges mejor a quién permitir sentarse a tu lado.
Porque cuando aprendes a no abandonarte, nadie puede hacerlo por ti.
