Higiene después de los 65: no es necesario ducharse todos los días, ni siquiera cada semana. Aquí tienes la frecuencia ideal para mantenerte sano. Ver el primer comentario.👇👇

Lavar demasiado a veces puede crear un desequilibrio.

A menudo se olvida, pero la piel alberga un verdadero ecosistema. Los microorganismos naturales contribuyen a su protección y equilibrio. Una limpieza excesivamente frecuente o agresiva puede alterar esta armonía, dejando la piel más vulnerable.

Con la edad, este equilibrio se vuelve más frágil. Los productos muy perfumados o los llamados “antibacterianos” pueden agravar la sequedad y promover el enrojecimiento o la incomodidad. Por lo tanto, una higiene excesivamente intensiva no siempre es sinónimo de una mejor protección; de hecho, todo lo contrario.