Higiene después de los 65: no es necesario ducharse todos los días, ni siquiera cada semana. Aquí tienes la frecuencia ideal para mantenerte sano. Ver el primer comentario.👇👇

Un momento que también requiere energía

Ducharse no se trata solo de asearse; también es una actividad física. Estar de pie, controlar el agua caliente, entrar y salir de la bañera o la ducha requiere equilibrio y atención. A medida que envejecemos, la fatiga se instala más rápidamente y aumenta el riesgo de resbalones.

Sin dramatizar, reducir la frecuencia de las duchas también puede ser una forma de limitar estos pequeños riesgos cotidianos, sobre todo cuando nos sentimos menos estables o más cansados ​​determinados días.