Higiene después de los 65: no es necesario ducharse todos los días, ni siquiera cada semana. Aquí tienes la frecuencia ideal para mantenerte sano. Ver el primer comentario.👇👇

Estar limpio no significa ducharse todos los días.

Este es quizás el punto más tranquilizador: mantenerse limpio no implica necesariamente ducharse a diario. Muchos especialistas en bienestar coinciden en que, después de los 65 años, ducharse dos o tres veces por semana es más que suficiente en la mayoría de los casos.

El resto de los días, una limpieza localizada es suficiente: rostro, manos, axilas, zona íntima y pies si es necesario. Una toallita suave, agua tibia, un limpiador suave… ¡y listo! Esta rutina ayuda a cuidar la piel a la vez que mantiene una sensación de frescura y confort.