¿Cómo valora su médico la situación?
El proceso es sencillo y no intrusivo. Se le preguntará:
- ¿Desde cuándo empezó este fenómeno?
- ¿Cuántas veces te despiertas,
- Lo que bebes por la noche,
- ¿Cómo van tus días?
En ocasiones, se recomienda un análisis de orina o un chequeo médico general. No hay de qué preocuparse: esto ayuda a descartar un problema temporal o una irritación leve. El objetivo es que recupere un sueño profundo y reparador.
¿Cómo puedo conseguir noches más tranquilas?
Buenas noticias: muchas acciones sencillas pueden mejorar la situación.
Limitar las bebidas por la noche
Sin privarte, pero espaciando las comidas. Reserva las infusiones para la tarde.
Eleve ligeramente las piernas al final del día.
Muy útil si tienes tendencia a hinchar los tobillos: esto evita que se libere agua una vez que te acuestas.
