En la sección de carnes, muchos clientes se quedan más tiempo del esperado.
Dos bandejas de pollo, una junto a la otra. Mismo corte. Precio similar. Sin embargo, la diferencia es notable. Una parece pálida, casi rosada. La otra, de un amarillo más intenso, llama la atención de inmediato.
Es natural preguntarse qué significa esta diferencia.
¿Es más saludable el pollo amarillo?
¿El pollo pálido es procesado?
¿Se ha añadido o eliminado algo?
