Por qué el color del pollo sigue confundiendo a los consumidores y qué revela realmente sobre su calidad

Es importante entender que un pollo pálido no es automáticamente de mala calidad.

Cumple con las normas de seguridad alimentaria y aporta proteínas y nutrientes como cualquier otro pollo. Para muchos hogares, representa una opción práctica y económica que se integra perfectamente en las comidas diarias.

Este color refleja la velocidad y la eficiencia de la producción más que la actividad física natural o una dieta variada.

¿Por qué algunos pollos parecen amarillos?

Un pollo amarillo a menudo indica un historial de alimentación diferente.

El tono dorado suele provenir de pigmentos naturales presentes en la dieta de las aves. Ingredientes como el maíz, los pétalos de caléndula o plantas ricas en carotenoides pueden influir en el color de la piel y la carne. Las gallinas que pasan tiempo al aire libre, picoteando hierba e insectos, también pueden desarrollar un color más oscuro.

Un crecimiento más lento y una mayor actividad física suelen resultar en una textura más firme y un sabor más intenso. Muchas personas describen este tipo de pollo como más sabroso o más cercano a sus recuerdos de infancia.

Como resultado, el pollo amarillo adquirió la reputación de ser superior.