- un período de estrés,
- fatiga significativa
- un cambio de estilo de vida,
- o simplemente un ciclo de sueño interrumpido.
Sin embargo, si estos despertadores se convierten en:
- frecuentes,
- prolongado,
- acompañado de irritabilidad,
- o fatiga persistente,
Pueden ser señales de un trastorno del sueño como el insomnio o una alteración del ritmo circadiano.
Afortunadamente, a menudo basta con unos pocos ajustes:
- Limite la cafeína y el alcohol.
- mantener una hora de acostarse regular
- reducir el tiempo frente a la pantalla por la noche
- practicar ejercicios de relajación
- optimizar la higiene del sueño
En resumen
