Investigaciones de universidades como la de Nottingham en Inglaterra han observado que el ajo puede ayudar a inhibir el crecimiento de hasta 14 tipos diferentes de bacterias comunes.
Otros estudios, como los revisados en la biblioteca médica PubMed, mencionan que también muestra actividad contra 13 tipos de hongos que causan infecciones molestas.
Aquí viene lo interesante…

Beneficios que notarás en tu día a día
- Mejora tu respuesta natural ante resfriados comunes
- Ayuda a mantener tu sistema digestivo en equilibrio
- Apoya la salud de tu piel cuando hay irritaciones leves
- Contribuye a sentirte con más energía al reducir inflamación ligera
- Refuerza tus defensas de manera natural y deliciosa
¿Ves? No se trata de magia, sino de un hábito ancestral respaldado por la ciencia.
Esta preparación es súper sencilla y dura meses en el refri. Aquí te dejo el paso a paso que miles ya probaron:
- Pela 2 cabezas de ajo fresco (unos 20 dientes).
- Colócalos enteros en un frasco de vidrio limpio.
- Cubre completamente con miel pura (aproximadamente 1 taza).
- Cierra y deja reposar 3 días a temperatura ambiente, revolviendo una vez al día.
- Guarda en el refrigerador.
