¿Te suena familiar esa sensación de nariz tapada, garganta irritada y flema que no te deja en paz? Muchas personas lidian a diario con estas molestias, especialmente cuando llega el cambio de temporada o un resfriado inesperado. Lo peor es que afecta tu día a día: dificultad para dormir, cansancio constante y hasta vergüenza al toser en público. Pero hay una buena noticia: existe un ingrediente común en tu cocina que, según experiencias compartidas y estudios sobre sus propiedades naturales, puede ofrecer alivio de manera suave y efectiva. Y lo mejor es que es más simple de lo que imaginas… quédate hasta el final porque te voy a revelar exactamente cómo prepararlo y usarlo.
¿Por qué acumulamos tanto moco y flema?
El moco es una defensa natural del cuerpo. Su función es atrapar partículas, virus y bacterias para proteger las vías respiratorias. Sin embargo, cuando hay inflamación —como en casos de rinitis alérgica, resfriados o sinusitis— la producción se dispara.
