Esto genera congestión nasal, goteo posterior y esa molesta flema en la garganta. Factores como el polvo, el polen, el aire seco o incluso el estrés pueden empeorarlo todo.
La realidad es que muchos recurren a opciones de farmacia, pero no siempre quieren depender de ellas. Aquí es donde ingresan los remedios naturales que han sido usados por generaciones.
El ingrediente estrella que está sorprendiendo a muchos
Hablamos del jengibre fresco. Sí, esa raíz aromática que probablemente tienes en casa o puedes conseguir fácilmente en cualquier mercado.
Investigaciones publicadas en revistas científicas como el Journal of Ethnopharmacology destacan que el jengibre posee compuestos bioactivos (como los gingeroles) con propiedades antiinflamatorias y expectorantes naturales. Estos ayudan a fluidificar el moco y facilitan su expulsión.
Pero eso no es todo… También se ha estudiado su efecto positivo en la reducción de la inflamación de las mucosas nasales, algo muy útil para quienes padecen rinitis estacional.
Beneficios que respaldan su uso tradicional
Aquí te dejo algunos puntos clave que explican por qué el jengibre es tan popular como apoyo natural:
