Retira del fuego : Deja reposar otros 5 minutos tapado.
Cuela la infusión: Vierte en una taza.
Agregue miel y limón: 1 cucharada de miel natural y el jugo de medio limón (esto potencia el efecto y mejora el sabor).
Consejo extra : Si la congestión es muy fuerte, puedes inhalar el vapor mientras se infusiona, cubriendo la cabeza con una toalla.
Formas adicionales de incorporarlo a tu rutina.
No tienes que limitarte solo a la infusión. Aquí otras ideas prácticas:
Té rápido: Ralla jengibre fresco directamente en agua caliente con un poco de miel.
Gárgaras : Usa la misma infusión tibia para hacer gárgaras 2-3 veces al día; ayuda con la flema en la garganta.
En comidas: Agrégalo rallado a sopas, guisos o ensaladas para un apoyo continuo.
Masticar un trocito: Algunas personas mastican un pedacito pequeño (del tamaño de una uña) varias veces al día.
La clave está en la constancia: muchas personas notan diferencia a partir del segundo o tercer día.
